Geológicamente la comarca
serragatina se localiza dentro del Macizo Hespérico, exactamente
en la zona meridional de la Unidad Geológica Centroibérica
(Julivert, 1974).
Pertenece a la España silícea
(suelo ácido) de los macizos antiguos, viejas cordilleras arrasadas
por la erosión y converidas en zócalos que son incapaces
de plegarse, fracturándose o abombándose ante los empujes
de la corteza.
En el análisis del zócalo
se obtienen los siguientes rasgos comunes:
Son restos de antiguas y altas cordilleras hercinianas
de rumbo NO-SE
Rocas fuertemente metamorfizadas y granitizadas, de
naturalez silícea: granitos, pizarras, esquistos, cuarcitas...
Endurecidos y rígidos, los terrenos del zócalo
son más sensibles a las fracturas y abombamientos que a los pliegues.
La tectónica tardihercínica y la neotectónica
han condicionado los rasgos principales del relieve actual.
La suavidad de sus cumbres es achacable a viejas superficies
de erosión elevadas por la tectónica de fracturas alpinas
y postalpinas.
La columna estratigráfica
se presenta imcompleta por la ausencia de ciertos períodos geológicos:
Era precámbrica:
- Superior: Hace 600 millones de años
tuvo lugar la sedimentación, en ambiente submarino del Océano
Protoatlántico,
de los materiales más antiguos que se depositaron sobre una
corteza silícea erosionada.
Esta serie corresponde al denominado Complejo Esquisto Grauváquico
(CEG).
La litología predominante es la pizarra, pizarra carbonosa
(negra), grauvacas y conglomerados.
Era Paleozoica:
- Cámbrico: 570 millones de
años atrás se deposita sobre el CEG una serie detrítica,
hecha desaparecer por la gran erosión de la fase Sárdica
producida en el cámbrico medio.
- Ordovícico inferior: Hace
500 millones de años se produjo la deposición ordovícica,
caracterizada por la aparición de depósitos propios
de plataforma marina con una discordancia intraordovícica.
La litología más característica son las cuarcitas
(armoricanas), areniscas y pizarras, donde abundan los niveles bioturbados
y las pistas orgánicas.
Sobre ellos se deposita una serie conglomerática de carácter
aluvial que implica una importante regresión, emersión
y laguna.
- Ordovícico medio: 470 millones
de años antes, una deposición establecida en concordancia
con la anterior, presenta una litología predominante de pizarras
con cuarcitas intercaladas.
Todos estos materiales serán
deformados por la orogenia hercínica
(280 millones de años) produciendo, en la fase más intensa,
un metamorfismo regional de bajo grado. Se originan entonces las intrusiones
de las rocas plutónicas ( masas graníticas), que causan
un metamorfismo de contacto, afectando de manera especial a los materiales
del CEG.
Estas unidades ígneas pertenecen
a tres batolitos bien diferenciados: La unidad granítica de Béjar-Plasencia
(granito moscovítico que se deja ver al Sur de la Sierra de Dios
Padre), la unidad plutónica de Santibáñez y Jálama
(granito de dos micas porfídico y deformado) y la unidad plutónica
de Gata (granito biotítico y porfídico).
A continuación, se producen
los reajustes tectónicos que dan lugar a los diversos sistemas
de fractuación tardihercínicas que configuran el encajonamiento
de la red hidrográfica.
Era Cenozoica:
- Neógeno: Hace 13 millones
de años, concretamente en la época Pliocena, las cuencas
internas, depresiones terciarias o cuencas de sedimentación,
formadas a expensas de abombamientos cóncavos del zócalo
paleozoico, quedan tapidzadas por el piso plasenciense con materiales
finos que alcanzan la vega de Moraleja.
La litología predominante es arenas y gravas, típicas
facies de dinámica fluvial.
Son las últimas fases de la deformación alpina (fase
rodánica).
· Era Actual:
- Pleistoceno: Desde hace 2 millones
de años se ha producido una sedimentación de carácter
continental con materiales aportados por la erosión, depositas
en forma de coluviones (gravitacional y deslizante), aluviones (terrazas,
conos de deyección, cauces, etc.) y eluviones (turberas,
suelos vegetales, etc.), que engendran la formación de geosuelos.
La litología dominante es arenas y areniscas de cuarzo, cantos
rodados y arcillas de deposición (iluviación), formando
una matriz areno-arcillosa-conglomerática.